5.09.2010

5-0

Apoyo mi cabeza sobre la bandeja de su trona. La observo mientras juguetea con un plato haciéndome ver que sostiene entre sus manos un volante de un coche imaginario... es tan bonita... me muero por un beso suyo.

- Bebé, me das un beso?

- Mami... quero abua.

Le doy el agua.

- Bebé, quiero un beso.

Me revuelve el pelo delante de la cara jugueteando un buen rato.

Nada.

- Insisto: Quería un beso de mi bebé y un abrazo de cuello...

- Mami, llueve? (esta es su mejor estrategia para despistar al enemigo) me dice mientras disimula mirando hacia la ventana. Ya ha anochecido, hace más frío que estos días pero ni rastro de nubes que anuncien lluvia ni nada que se le parezca...

- Mami quiere un beso... si alguien me lo diera...

- Abre sus bracitos, se encoge de hombros, pone cara de sorpresa y me dice: mami, falta el "aero"!

Me levanto a por el babero que me había olvidado de colocarle para cenar, babero que siempre nos cuesta una batalla de llantos y puños al aire por no querer usarlo pero que se acaba de convertir en la excusa perfecta para pasar, una vez más, de mí.
- Yo quería un beso pero mi bebé no me lo da...

- Quiero bibe.

Y con esto da por zanjada la cuestión. Fin del partido. Marcador: 5-0

Pasado un rato, mientras escribía esto, vino corriendo, se subió a mi colo, y me dió un increíble abrazo de cuello seguido por una secuencia de besos que me supieron a gloria bendita!

Partido empatado, pero... aún queda mucha liga por delante.

2 comentarios :

  1. A mi me hace algo parecido el pequeño... y cuando yo se lo doy a él, harto de esperar a que sea él quien me lo de, ¿no va el muy cabrito y se lo limpia con la mano? A veces odiarlos es poco.

    Bicos ;-)

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  2. Por eso son tan adorables y auténticos, porque cuando te lo dan es porque realmente les apetece, y eso multiplica su valor x 100000000.
    Como me gustaría ser capaz de hacer lo mismo que ellos...

    ¡Me encanta tu blog!

    Patri
    DecoPeques

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