7.19.2010

EL TIMO

Siempre he sido una ardua defensora de la independencia económica del ser humano, hombres y mujeres. El dinero, por mucho que lo queramos negar, y como dicen por ahí "no da la felicidad pero ayuda", y yo matizo, tener más dinero no te ayuda a ser más feliz, pero no tenerlo te puede hacer terriblemente infeliz.

Con la incorporación de la mujer al mundo laboral alguna de mis amigas piensa que nos han tomado el pelo y que hemos picado "como lorchos en el Ramal". Antes éramos a tiempo completo amas de casa y madres, y ocasionalmente hijas, sobrinas, tías, amigas, amantes, compañeras, hermanas... pero ahora... que yo sepa el día sigue teniendo 24 horas nada más y ese escasísimo tiempo, que no corre, sino vuela, debemos repartirlo entre 8 horas de trabajo (sino más) fuera del hogar, el trabajo en casa, el gimnasio, la compra semanal y diaria, el café con la amiga deprimida que se acaba de separar, la visita o llamada diaria a mamá y papá, y si tienes hijos la lista interminable de cosas que uno hace al día se dispara: llevarlos y/o recogerlos del colegio, a las actividades extraescolares, lavarles el uniforme porque no hay recambio, etc, etc, etc... y esto todo a que nos lleva? Pues nos lleva a lo que le pasó a una mujer a la que admiro y por la que siento un cariño especial: Ante la presión a la que se vió sometida por sus jefes y por no graparle a alguno de ellos la corbata a la mesa, decidió salir a pasear su rabia con la esperanza de que se le cayera por el camino y poder volver más relajada a su puesto de trabajo; salió con paso apurado, deprisa, deprisa, casi corriendo y anduvo, anduvo, anduvo... pasó por delante de un escaparate, vió un bolso monísimo, mientras iba rumiando su cabreo dejó a 2 neuronas que pensasen "qué bolso tan mono, el que llevo está viejísimo", y antes de acabar su pensamiento y sin dejar de andar a paso apurado, tenía el bolso nuevo colgado del hombro, había vaciado completamente (o eso pensaba ella) el viejo, lo había metido en la bolsa y ya estaba formando parte del contenido de deshecho en el contenedor más cercano... cuando llegó a casa se dió cuenta de que dentro del bolso iban las llaves de casa... y hoy me lo contó con cierta preocupación.


No te preocupes, es normal, si pusieras en un papel todas y cada una de las cosas que hiciste ayer desde que te despertaste (porque nosotras antes de poner un pié en el suelo ya organizamos nuestro día mentalmente) estoy segura de que te quedarías maraBillada... y no tengas pena, de las llaves siempre podrás hacer una copia.

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