7.19.2011

ELOGIO DE LA LENTITUD

"Nos levantamos por la mañana desayunando algo rápido y a la carrera nos duchamos, nos vestimos, recogemos, contestamos los mensajes del móvil y sacamos los gallos del congelador. Nos conectamos a internet, le tiramos miguitas a las palomas del Twitter y, de un trago eléctrico, nos echamos al coleto un zumo de reloj exprimido. Somos los Usain Bolt de hacer las camas, los Speedy González de a regañina exprés, el gesto relajado de la niña del exorcista ya desde primera hora de la mañana.

Amanece a toda pastilla y aquí estamos en otro frenético día de la marmota, fustigando a los críos como a esos caballos de carreras que no van lo suficientemente deprisa:"¡Corre! ¡Venga! ¡Los dientes lávatelos! ¡No te pares ahora! A que esperas...!" Tu hijo te dice que te va a contar un cuento y tú alehop, tú le dices que no tienes tiempo.

Uno de cada 6 españoles sufre estrés. Siete de cada 10 se siente cansado y la mitad no tiene tiempo para hacer lo que desea. Comemos peor porque es sospechoso masticar despacio. En este delirio está mejor vista la locura del adicto a la vorágine que la actitud contemplativa y bonachona del lento. Un 10% de los críos tiene ansiedad. Está el día tan lleno de ocupaciones, que la vida es eso que pasa mientras abrazamos una esclavitud de artificios.

A mí el Sputnik también me alcanzó una época: esprintaba en sueños y me despertaba saltando. La receta mágica me la dió una mujer que hacía religión de la siesta.

- Hijo, el cojo, a la larga, siempre alcanza al veloz.

"Hay que plantearse muy seriamente a qué dedicamos nuestro tiempo" escribió Carl Honoré en su memorable Elogio a la lentitud. "Nadie en su lecho de muerte piensa: "Ojalá que hubiera pasado más tiempo en la oficina o viendo la tele" y sin embargo, son las cosas que más tiempo consumen en la vida de la gente".

He vuelto a ver a la mujer de la receta mágica. No tiene móvil. No tiene reloj. No tiene miedo a perder cosas ni prisa por alcanzarlas. Para hacer un buen cocido se tira cuatro horas. Dicen los pequeños que nunca regaña. Ellos la llaman abuela. " (LA COSTILLA DE EVA - Pedro Simón. YO DONA 18/07/11 Pág.24)


Dedicado a tí, tú ya sabes porqué... ánimo, ya llegan las vacaciones!

2 comentarios :

  1. Anónimo19/7/11

    Increíble. Me he sentido absolutamente identificada. Que vida de locos en esta ciudad frenética... por eso no he encontrado ni un minuto para escribirte... Después de haber leído este relato voy a parar. Me haré un te de frutos del bosque y me sentaré a escribirte.

    TdJ

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  2. Hola quien seas, detrás de ese mensaje.
    Te diré que sí , que conozco el vértigo.
    Pero, si lo deseas, puede no ser mas que una etapa en tu vida.

    Cuestión de músculo.
    De cual?
    Está muy escondido, se llama Slow...

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