7.27.2012

Part 11: B & the big C


Querida B, cuando quieras esa hamburguesa,
cuando quieras esos mimos compartidos.

 "Por fin, después de un tercer ciclo con efectos secundarios bastante largos y un cuarto con efectos bastante intensos, me encuentro con ánimo de escribir.
Estos días recordé haber leído en alguna entrevista a Kylie Minogue que lo que más le había costado había sido reconciliarse con su cuerpo. Reconozco que en ese momento no conseguí entenderla, y dejé caer el comentario en el olvido, asumiendo que se refería a la propia cirugía que para mí resultó tan extraordinariamente llevadera. Sin embargo, hoy por fin, comienzo a entender.
El cáncer de mama es extraordinariamente complejo, o lo es al menos, en las mujeres jóvenes, las que nos encontramos en lo que se supone que es el momento de mayor plenitud hormonal. Precisamente porque esas hormonas que nos protegen de todos los problemas cardiovasculares y que nos permiten engendran una vida se vuelven en contra de nosotras y de repente, son una bomba en potencia que hay que controlar y anular químicamente. Se acabaron los estrógenos y la progesterona. ¿Y qué dice mi cuerpo al respecto? Pues mucho, claro. Se me ha retirado la regla, he adquirido un par de kilos que se han acumulado en la zona del abdomen y que presentan los característicos hoyuelos que dicen que debajo se encuentra una capa de grasa y todos los fluidos que tenía en el cuerpo están en un estado de sospechosa sequedad. Además de eso, durante los primeros días de este cuarto ciclo he tenido sofocos nocturnos que no me han permitido descansar, he estado irritable, ansiosa e insoportable. No sé si son los efectos del cambio de la quimio, puesto que no sé si esta es más hormonal que la otra, pero da un poco de vértigo pensar que puede que estos mismos efectos se mantengan durante los cinco años del tratamiento de hormonoterapia que me espera cuando termine los ciclos que me quedan.


Ahora entiendo a Kylie. Aún pareciendo banal y vanidoso es difícil reconocerse físicamente en esta tesitura. Cuando veo las fotos de un par de meses antes de diagnóstico me cuesta reconocerme en la chica de pelo largo rojizo y grandes ojos que me miran debajo de unas pestañas enormes y unas cejas bien pobladas, a las que nunca había prestado atención y que ahora miro cada dos por tres para ver cuántas me faltan. Y no me quejo, sé que haría mal en quejarme, pero a veces flaqueo y confieso (aunque nunca lo diré en voz alta) que me irrita mirar al pasado y compararme con cómo estoy ahora. Dicen que la imagen que uno tiene de sí mismo está formada en parte por lo que los demás te transmiten, lo que ellos ven en ti y cómo te ven. Esa es una baza a mi favor, pues todos me dicen que soy la misma y que estoy muy guapa, pero en realidad yo no me siento la misma. Esa es la verdad.
De momento flaqueo poco, también es cierto. Pienso en que todavía muchas cosas pueden ir mal e intento no confiarme, pero intento pensar objetivamente en que todo irá bien. ¿Cómo se puede cruzar un puente que todavía no ha sido construído? ¿Cómo subir una escalera en la que no están todos los peldaños? No se puede. El tiempo tiene la respuesta, pero al tiempo no se le puede preguntar. Ya lo decía Steve Jobs, "nuestro tiempo es limitado". Lo que hagamos con él sólo depende de nosotros. Yo tengo una lista de "caprichos", que incluyen un paseo en un barquito de recreo y, a más corto plazo una hamburguesa con patatas fritas porque necesito olvidarme una noche al menos de que no debo comer nada que tenga lecitina de soja.
En ocasiones se me vienen a la cabeza frases de personajes famosos que han tenido cáncer de mama. La Mari de Chambao decía que el cáncer estaba en su camino, Luz Casal que es una enferma crónica y que lo acepta como tal. Una amiga me ha regalado el libro de Sandra Ibarra, que plantea cuestiones de nomenclatura como que debemos de decir que hay vida "durante" y no "después del cáncer" o que no hay que luchar contra la enfermedad, sino enfrentarse a ella. Lo de la lucha contra el cáncer lo he pensado yo muchas veces. He escuchado decir cientos de veces en estos meses, gente que me felicita por mi ánimo que dicen la consabida frase de que llevarlo bien "es el 90% de la curación". Yo siempre contesto que eso no es cierto. La curación es algo íntimamente ligado al diagnóstico, y no significa que el estado de ánimo te ayude a curarte, lo que hace el ánimo es que te ayuda a llevar bien los síntomas tanto de la enfermedad como de los tratamientos, porque no es lo mismo que haga buen día y te quedes encerrada en casa lamentándote porque ayer estuviste fatal, que llamar a una amiga coger el coche e irte a tomar un café a una terracita (eso sí, a la sombra y sin que te dé el frío).
Uno aprende a bregar con su cuerpo y a entenderlo, aunque a veces cueste. Él te dice cuándo parar, te lo pide cuando cometes un exceso y en el fondo, como muchas otras cosas y circunstancias en la vida sólo hay que pararse y escuchar.


Yo no me dedico a ver amaneceres, ni disfruto más que antes de lo que la gente entiende como "pequeñas cosas de la vida", pero me doy cuenta de que tengo cosas que antes no tenía o que tenía en menor medida. Te tengo a ti, que me llamas después de cada ciclo, a Mila que nunca pasan más de tres días sin sus noticias, a Cris que me dio el regalo maravilloso de sentir su cariño en la voz a la llegada de sus vacaciones... Casualmente tres personas tan importantes para mí y que están engendrando vidas. Ahora mismo, esa es mi ilusión y mi energía y mi fuerza, pues quiero compartir y disfrutar del tiempo que la vida me regalará con las personas que significan tanto en ella.

Me retiro, hoy ha sido un buen día."

3 comentarios :

  1. eSteR27/7/12

    Te sigo desde hace poco tiempo:Bea, de Con Botas de Agua, tiene la culpa (de ésta y de tantas otras muchisimas cosas especiales que van aparecido en mi vida).

    Leo tu post... Leo, en realidad, tu carta, tu reflexión... Leo, en realidad, la partitura que escribe un corazón que no acaba de entender, por mucho que lo intente. Te leo mientras escucho una música suave de estas que llamamos "chillout", con aires, ("reza" el título) "zen" y es como si algo, de pronto, se fuera "alineando" para expandirse después...

    Entiendo (o trato de entender) lo que siente tu cerebro y lo que piensa tu corazón, peró sé que es imposible porque sólo tú, que lo vives, puedes aproximarte más a la verdad y, a veces, ni tú misma.

    La vida siempre es un misterio. La vida no deja de sorprendernos, de atraparnos, de cambiarnos el rumbo, de arrebatarnos el timón, de cerrarnos puertas, de ABRIRNOS VENTANAS...

    Se abrirán todas las ventanas que puedas imaginar, y las que no, también, seguro, se abrirán... Aunque no te conozca, te envío pensamientos bonitos y energía positiva: sé que a la mía se unirá muchísima más, la de toooooda esa gente que te quiere a su lado... Será como conseguir un mágico efecto mariposa que te llene de felicidad y de fuerza. Te seguiré hasta que te repongas del todo y, entonces, nos sonreiremos, TODOS,emocionados. Un beso.

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  2. Qué es mas importante, el hecho en sí o lo que ese hecho genera?
    Qué perdurará en nuestra vida: Aquello por lo que pasamos o lo que pasar por aquello nos cambió?
    Qué vivirá contigo, conmigo, "después": lo que fuiste o en lo que te has convertido?
    Quién somos: lo que otros ven o lo que acabamos siendo, a pesar de todo?

    Cuántas preguntas me hago al leerte.
    Pero mas que preguntas, encuentro respuestas. Los datos, la experiencia, lo concreto de tu texto, me asombra. Me tranquiliza. Porque si tu puedes otros podrán, o podremos, quizá.
    Otros, otras pudieron. Esa es la respuesta.
    Porqué, cómo, es la pregunta.

    Sigo contigo. Desde el otro lado del calor y el verano, quizá del país. No sé dónde vives, solo se que estoy cerca.

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  3. Si hay algo que no se me da bien es brindar palabras tan sabias como las de Ester pero si se me dan bien los abrazos....Te preguntaras que como te dare un abrazo a la distancia? Pues soy experta, mi familia esta muy lejos y mi esposo tambien, por su trabajo...pero nos abrazamos a diario a traves de las sonrisas de mi hijo, de tenerlos presentes cada dia y sobretodo porque soy feliz mas alla de la situacion en la que me encuentro. Si quieres puedes ser feliz, en algun sitio lei que la felicidad es un estado y no una meta. Que verdad! Tu historia me toca muy de cerca, y vienen a mi todas esas preguntas que me hice y que me hago cada vez que le toca a alguien a quien pienso que no, que esa persona no...y me enfado, pero luego ya con calma reflexiono y tambien viene a mi esa respuesta: todas estas personaS que hoy de una manera u otra estan en mi vida codo a codo con el SR. C, todaS ellas son capaces de ir codo a codo y por eso es que no es una lucha, sino un andar mas pesado y cuesta arriba hasta que lleguen a la cima y alli todo se alivia porque al fin y al cabo, ya en la cima solo resta bajar. No se si me hago entender, ya dije que no soy buena para esto pero que te abrazo desde aqui, muy largamente y te acompano codo a codo hasta la cima.
    Eliana

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