Cualquier día puede acabar convirtiéndose en una fecha maraBillosa. Hoy he recibido una declaración de amistad, y con su permiso la comparto con vosotr@s. Me ha prometido que escribirá su Part 13: B (a ella que el número 13 le da buena suerte), para que podáis constatar que siguen existiendo historias con happy end

Ahora B con fuerzas renovadas empieza un nuevo proyecto, PANDORA ONCOLOGÍA PSICOSOCIAL. No se me ocurre nadie mejor para compartir mis desvelos, ella es especial, (parafraseando a TdJ), B es una ÚNICA. Y yo añado, e irrepetible. 

"Dicen que los años que acaban en 13 son malos, pero para mí este, al menos de momento, me ha traído muchas cosas buenas: la primera revisión, el alta, las noticias de las pruebas genéticas que dicen que no soy una "mutante"...
Hoy te echo de menos. No me preguntes por qué, no sabría decírtelo. Pienso muchas veces en tí, pero sé que estás ocupada; entre el trabajo y tu chico y criar a tus preciosas revoltosas es complicado encontrar tiempo. 

A veces cuando me acuerdo no puedo llamarte y otras cuando puedo, no me acuerdo de llamarte. Pero siempre, cada vez que hago algo de Pandora, cada vez que mis manos tocan una tarjeta (ya tengo tarjetas) pienso en ti. Porque necesito esa pasión que tú tienes en tus proyectos, y que a veces se me escapa en el mío porque me asaltan las dudas ¿saldrá bien?, ¿voy a ser lo suficientemente competente?, ¿me equivocaré demasiado? ¿sabré enmendar mis errores?.

Es difícil empezar de cero. Porque ahora sí estoy en ese punto, en ese kilómetro cero en el que la vida me ha puesto, en una parrilla de salida en la carrera que me ha tocado vivir y que no elegí. 
A veces, de madrugada, leo las cartas que te envié y las que me respondías. Y aquella última entrada en el blog dedicándome aquella frase del Principito. Qué bonita eres. Y qué suerte he tenido. No sé cuánto tiempo me va a acompañar, ahora es cuando la subida se hace dura y veo la única estrella que quisiera alcanzar sin saber si podré hacerlo. Pero el camino ha sido hermoso. Y eso también es muy importante. Ha sido un continuo aprendizaje, una subida imparable, despacito, sin prisa pero sin pausa, llena de momentos preciosos como el nacimiento de "ma petite princese" y la oportunidad de conocer a C y a J aquel día en S, cuando tú todavía estabas embarazada.
Te quiero. Te he añorado en el tiempo y la distancia y si recordaba con cariño nuestras horas escribiéndonos cosas en aquel Máster interminable, ahora tengo que agradecerte todo el apoyo que me has dado, los regalos de vida que me has hecho y el privilegio de recorrer el camino a tu lado.
Te quiero y hoy tenía que decírtelo, porque el cáncer me ha enseñado que no debe quedar nada por decir, sobre todo las cosas buenas. Y yo no voy a esperar a que me venga otro para recordártelo. Te lo repetiré siempre, y seré como el leve golpeteo de la lluvia en el cristal tras un largo y cálido verano como este. 

Y cuando abras la ventana el olor de la lluvia te invadirá y olerá... a vida!!!"